viernes, 26 de octubre de 2012

DESAFÍO CANTABRIA

Fecha: 20 de Octubre de 2012
Características: Carrera Ultra de Montaña
Localidad: San Vicente de la Barquera
Distancia: 88km
Desnivel positivo: >5000 metros
Tiempo empleado: 18h13
Bolsa corredor: camiseta, buff, dulces varios y obsequios (bastante generosa). Destacar el short de Hoko regalado para los finishers de la prueba.
Página Web: http://ultratraildesafiocantabria.blogspot.com.es/


Esta carrera era un desafío para ver si eramos capaces de ir del Mar a la Montaña. ¿Me habéis desafíado? Ahora voy y me apunto, pero vamos no soy el único que se siente desafiado y junto a otros 140 corredores allí se planta uno con sus mejores galas en la pintoresca localidad de San Vicente de la Barquera.
 
El perfil de la carrera no apunta a grandes desniveles. Podría parecernos un engaño... Analizando el recorrido y algún track subido por la organización sí que parecía que haríamos tanto desnivel. El fin de semana anterior había nieve por donde pasamos al fin de semana siguiente en la carrera e incluso se produjeron precipitaciones hasta algunas horas antes del comienzo de la carrera donde se abría una ventana de buen tiempo por la gracia del espíritu santo. La organización ya habría decidido tras analizar el tramo de subida al canal del vidrio hacia Peña Vieja que por temas de seguridad era necesario trazar un recorrido alternativo que al final resultó que salváramos el mismo desnivel previsto originalmente.
 
La cena de pasta prometida por la organización fue escasa y tuvo remedio con el reparto de algunos bocadillos, y parece que llenamos algunos el buche. Surgen pensamientos durante las inquietantes horas previas hasta el comienzo a parte del qué hago aquí, pues las típicas cosas que me ocurren que principalmente me hacían temer sobre problemas de estómago y sueño. Al final estas dos últimas circunstancias se me dieron durante la carrera (para variar, claro...) y llegar a meta costó lo suyo (creo que el short de Hoko me lo gané merecidamente).
 
Durante la Salida. Foto Kataverno.
La salida se produjo puntualmente a las 0h00. Salgo en la segunda fila de corredores. No somos muchos y podemos ver los cogorotes de los fieras que se dieron presencia, que a mi modo de ver en esta carrera ha venido gente con buen nivel. Hace tiempo que no compito. Tengo sensaciones de encontrarme bien físicamente y poder aguantar una paliza de campeonato. Sin dudarlo, y a la vez sin quererlo ni buscarlo excesivamente me encuentro en el grupo de cabeza rodando por las calles de San Vicente a rueda de Salvador Calvo. Vamos a un ritmo de 4min/km. Se va rápido pero no voy mal y ni siquiera un poco que me diga que estoy gastando demasiada energía para estar tan adelante. Sé que en cuanto haya un repecho me quedaré. El primer muro subiendo por San Vicente hago la goma con el grupo, y poco tiempo después duraría mi tiempo de gloria con la cabeza de carrera. El principio no estuvo mal, mi reloj marcó 5kms en 22min que pienso para haber ganado en ese momento algo de desnivel y pensando que aún me faltarían otros 80kms por completar con una dificultad muy superior está más que bien.
 
Pocos metros tras cruzar el arco de salida. Foto Kataverno.
 
Se puede decir que en mis entrenamientos empecé a primeros de septiembre y cuando decidí apuntarme a esta carrera parecía que estaba evolucionado positivamente alcanzando un volúmen óptimo de entreno en cuanto a volúmen para afrontar con ciertas garantías la prueba y algo más específico para tener potencia aunque me sigo notando que cada vez subo peor y así fui notando que este dato seguía siendo mi punto débil pues es en el terreno donde me adelantaba la gente recuperando más en las bajadas donde reservo poco.
Siguiendo con la carrera, todo el mundo creo que coincidiría que tiene dos tramos fuertemente diferenciados: Hasta el km20 y desde el km20.
 
Como curiosidad durante el recorrido me llamó la atención la bajada por un bosquecillo por unas escaleras (300-400 peldaños) donde todos tomamos las debidas precauciones por ser de piedra mojada aunque con los peldaños bien definidos. Este tramo de escaleras son las denominadas Escaleras del Cristo que une las localidades de Puente del Arrudo y Bielva. Por lo visto un joven sevillano ha batido un Record Guiness allí por tirarse por la escalera más larga. Creo que por alguna caída que pudiera darse ningún corredor batiría dicho record. Sí que resultaba curioso que donde terminaban había una plaga de curiosos viéndonos bajar a las tantas de la mañana. Reseñar ya de paso lo vivo que estaba el ambiente aunque corriéramos de madrugada allí por donde pasaramos había algunos aldeanos observando atónitos (seguramente alguien les dijo lo que sucedería y al no creérselo pensaban mejor hacer acto de veracidad observándolo con los ojos).
 
En el avituallamiento líquido del km13 ni paré. Aún iba algo volado con la inercia de la rapidez con la que se había salido en la carrera. En el avituallemiento del km21 en Cades sí que intento comer un trozo partido de plátano que tengo que escupir ya que casi vomito y ni tragarlo puedo. Está claro, llevo el estómago estropeado y esto ya no tiene arreglo hasta que termine o decida hacerlo terminar yo.
 
Intentando asentar el estómago a la salida del avituallamiento. Foto Kataverno.
 
Tras una subida por una pista a los 5kms empieza lo divertido.... Y si a eso le sumamos las lluvias caídas durante la semana pues surge una combinación de piedra mojada, barro y fango que hace complicado avanzar durante la noche. Uno no sabe si la broma es transitoria ó hasta dónde puede llegar. En el collado de Arria nos espera también una bajada de las que se recuerdan fácilmente muy pendieja y dónde al adelantar algún corredor uno se da cuenta que el prójimo las está pasando más canutas. Aquí alcanzo a la segunda chica en posición y desde aquí ya fui alternando arriba y abajo con ella todo el recorrido hasta meta. Antes de llegar a una carretera un grupillo entonado nos animaba o incluso se mofaban con algunos comentarios parecidos tal y como "dale, dale, que pillas al de delante". Ya sí que se podía correr bien en una bajada hacia Cicera donde tendríamos el siguiente punto de avituallamiento. Esta localidad de Cicera la recuerdo especialmente porque estuve antaño en una casa rural donde además hice un entreno trailrunnero hacia la Breña de Los Tejos (un lugar especial).
 
Parecía que el punto de salvamento donde habríamos podido dejar un pequeño saco con algunas pertenencias en el km44 se encontraba más cerca pues desde Cicera habría que subir hacia el Collado de la Hoz y después una bajada más larga que la subida tendríamos hasta alcanzar la localidad de Lebeña.
 
Desde Lebeña empieza una subida larga, larga.... aquí paso por el segundo de mis tormentos que era el sueño que me entraba cuando eran aproximadamente las 7 de la mañana. Llega algún momento que me tambaleaba mientras caminaba de lado a lado. Decidí parar y coger el mp3 para enchufar música a todo volúmen y seguir... así que poco a poco fui encontrándome más arriba y veía algunos bancos de niebla abajo en los valles mientras amanecía. Con luz todo se ve más claro. El paisaje es realmente hermoso. Nos encontramos a una altitud que nos permite asombrar a lo cerca, a lo lejos, muchas montañas, algunas con nieve y algún valle que otro. El terreno se vuelve a veces más complicado y es donde voy mejor que otros corredores que me adelantaron en la subida donde a veces sorteábamos algunos riachuelos que provenían de algunos saltos de agua que teníamos cercanos pues estábamos bordeando la montaña. El avituallamiento de Villances me ha parecido que estaba más lejano de lo que parecía pues los 10kms que separaban de Lebeña es como si hubiera pasado un mundo entretanto. Hay buen rollo en este ambiente donde los puestos de control de la organización se encuentran fuera de la ruralidad y una simple mesa con unos frutos secos y aquarius dan cierto respiro al corredor. Mencionar que en el tema de avituallamientos estuvo bien. Lástima que no me entrara poco más que un puñado de frutos secos y el bendito aquarius ó agua que utilizaba para mezclar con mi Meritene y/ó polvos de hidratos que llevo probando durante tiempo.
 
Después de Villances otros 10kms aproximadamente hasta el siguiente punto en las cercanías de la localidad de Brez pero fuera también de la ruralidad este avituallamiento. Aquí nos dan un poco de humor y alegría para afrontar los desniveles fuertes que tendríamos que afrontar a continuación. La subida al Collado de Cámara se las traía; una subida bastante pendieja que con bastones podría subirse con agradecida ayuda. Yo me las traje con aguantar detrás de un pequeño grupo que sin querer nos habíamos juntado por ese punto, más ó menos surgía que nos habíamos perdido un poco. Estoy con la segunda chica y viene otra por detrás que sube fenomenalmente, se ve claramente que va a más. Yo ya voy con mentalidad de acabar y voy pensando que sólo esa subida y ya casi todo está, pues luego habrá que bajar para dar el resto. Ah, pues todavía queda bajar y otra subida para llegar al refugio de Aliva. Esta vez roto. El estómago cada vez hace más crack. Pienso que haber llegado hasta allí no debe haber sido en vano. Tengo que seguir. El paisaje que encontramos aquí ya es el propio de Picos de Europa. Se puede decir que hemos llegado a La Montaña.
 
Saliendo del refugio de Aliva. Foto Kataverno.
 
Desde Aliva me comentan que hay dos subidas y dos bajadas. Así dicho parece más fácil. La primera de ellas se las traía. A parte de esto, incluyendo la bajada de esta también, la señalización del recorrido podría mejorarse bastante; tengo que parar para buscar entre piedras algo que señalice y asome entre alguna piedra a lo lejos a la distancia; además, hay pocos corredores pues estamos ya todos muy dispersos como para seguir el rastro del camino. La segunda subida empezaba en un lugar donde había otro avituallamiento líquido de buen rollo en el que los ánimos eran "600 metros de desnivel positivo y ya está toda la subida hecha". Parecía que este punto era ideal para una cómoda bajada a Espinama, pero no, otra vez subida y en dirección a El Cable, pero en su lugar llegamos a un collado desde el que veíamos en vertical hacia abajo Fuente De.
 
La bajada a Fuente De destrozaíto.... las rodillas hicieron crack. Y una vez realizado el sufrido descenso, dicen que todo bajada hacia Espinama. ¿Por qué lo llaman bajada cuando quieren decir subida? Pues aún faltaba subir al parking de arriba de Fuente De y seguir subiendo por una pista en dirección al camping hacia arriba. Pensaba que el recorrido se metía otra vez por montaña e incluso alguien habría cambiado las indicaciones pero ya era ver demasiadas indicaciones cambiadas, así que había que fiarse y seguir por la subida. Un giro brusco hacia la izquierda en la pista y por fin sí que bajamos todo directo hacia Espinama pasando antes por la localidad de Pindo. Llegada con una sonrisa a meta con la satisfacción de haber logrado llegar y vivir una experiencia que ha sido posible gracias a los locos organizadores que apostaron un día por este recorrido tan original y bonito.
 
Chipeando en Metaaaaaa.
Como resumen, me quedo con muchos momentos vividos: desde el punto de reencuentro con otros corredores y amigos como en el tema deportivo de satisfacción y alegría así como la experiencia vivida durante el recorrido de correr entre aldeas, por caminos embarrados, paisajes de Picos de Europa, etc. Me ha parecido una carrera muy variopinta donde ha habido terreno que se podía correr, terreno con barro, agua, piedras, senderos, pistas, ambiente rural, la montaña, mar, refugios, etc. creo que esta carrera lo tiene casi todo. Por otra parte algo que he encontrado y me gusta es el estilo de estas carreras donde no hay masificación y uno encuentra más cercanía con la organización siendo todo más personalizado como bien buscaba la organización había escuchado. No es que le dé mucha importancia, pero la bolsa de regalo al corredor ha sido abundante y el regalo finisher totalmente insuperable comparando con otras carreras. Para mí ha sido un lujo poder participar en este gran evento, el único pero pondría el marcaje que podría ser mejor. Por otra parte, me gustan Picos de Europa y me gusta el norte, me gusta Cantabria.

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